El pasado 13 de mayo, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil atendió una emergencia, tras recibir una alerta sobre olor tóxico al interior de un edificio ubicado en la intersección de la Av. Quito y Padre Solano.
De inmediato se despachó al lugar una unidad de combate, una de materiales peligrosos y una ambulancia.
Una vez en el sitio, el personal especializado realizó mediciones ambientales con equipos de detección de gases, determinando que no existía ninguna novedad ni presencia de sustancias tóxicas en el ambiente.